El impacto de tu placard: cuánto ahorra reciclar ropa
Litros de agua, kilos de CO₂ y toneladas de textiles. Los números detrás de cada prenda que vuelve a circular.
Hablar de sostenibilidad en abstracto no mueve a nadie. Los números sí, sobre todo cuando se traducen a una prenda concreta que tenés en el cajón.
Una remera de algodón
Producir una remera de algodón consume alrededor de 2.700 litros de agua entre el cultivo, el hilado, el teñido y el acabado. Es aproximadamente lo que toma una persona en dos años y medio.
Cuando esa remera pasa a una segunda familia en lugar de comprarse nueva, esos litros no se gastan de nuevo. No se "ahorran" en el sentido de recuperarlos: simplemente no vuelven a consumirse.
Un jean
Un jean está entre las prendas más intensivas: cerca de 7.500 litros de agua y unos 33 kilos de CO₂ equivalente por unidad, contando el proceso completo hasta la góndola.
El problema específico de la ropa infantil
Acá está el punto que hace que la ropa de chicos sea un caso aparte. La prenda de adulto promedio se descarta después de unos 30 usos. La infantil, muchas veces, antes de los 15 — no porque se rompa, sino porque dejó de entrar.
Eso significa que el costo ambiental completo de fabricarla se amortiza en la mitad de usos. Por prenda, la ropa infantil es de las más ineficientes que existen.
Qué cambia cuando circula
La cuenta es directa: si una prenda pasa por tres familias en lugar de una, el impacto de fabricarla se reparte entre tres. No hay tecnología de producción "verde" que consiga esa reducción.
- Se evita una fabricación nueva por cada prenda que se reutiliza.
- Se evita el residuo textil, que en su mayoría no se recicla: termina enterrado o quemado.
- Se evita el transporte de la prenda nueva, que casi siempre viene de otro continente.
Nada de esto requiere que compres algo. Requiere que uses lo que ya existe.
Tu placard, en números
Si tenés diez prendas guardadas que a tu familia ya no le entran y las ponés a circular, evitás aproximadamente 27.000 litros de agua y unos 100 kilos de CO₂ en fabricación nueva. Está en un cajón de tu casa.
¿Tenés ropa que ya no entra?
Traela y la evaluamos en el momento. Lo que entra al circuito vuelve como crédito para el talle que viene.


