Del embarazo al primer día de escuela
Un recorrido por las etapas de la infancia y cómo acompañarlas sin sobreconsumir. Testimonio de Vanina y Ema.
Vanina entró por primera vez embarazada de siete meses, buscando un moisés. Volvió el mes pasado con Ema, que arrancaba primer grado y necesitaba un guardapolvo. En el medio pasaron seis años y unas cuantas etapas.
Etapa uno: el ajuar
Es donde más se compra de más, y Vanina lo dice sin vueltas: "compré tres talles de recién nacido y usó uno, dos semanas".
El talle de recién nacido dura entre dos y cuatro semanas. El de tres meses, poco más. Es la etapa con la relación peor entre lo que se compra y lo que efectivamente se usa.
Etapa dos: gateo y primeros pasos
Entre los 6 y los 18 meses la ropa se ensucia y se gasta como en ninguna otra etapa. Rodillas, sobre todo.
Acá el circuito rinde particularmente: comprás más cantidad por menos, y no te duele que se manche. Vanina cuenta que fue la etapa en la que dejó de comprar nuevo casi por completo.
Etapa tres: los años de talle rápido
De 2 a 5 años el cambio de talle es constante: cada seis u ocho meses. Es donde el sistema de traer lo chico y llevar lo que viene empieza a funcionar solo.
En algún momento dejé de pensarlo como comprar. Era ir a cambiar el talle.
Etapa cuatro: la escuela
El primer día de escuela trae una lista concreta: guardapolvo, calzado cerrado, muda de recambio. Es una compra que se hace en bloque y que en primera mano pesa.
Ema arrancó con guardapolvo y zapatillas del circuito, y el moisés que Vanina había comprado seis años antes ya pasó por dos familias más.
Lo que Vanina cambiaría de su primera vez
- Comprar menos ajuar. "Todo lo que compré antes de que naciera, lo compré a ciegas."
- No guardar por las dudas. "Tenía cajas de talles que nunca volví a mirar. Si hubieran circulado, otra familia los usaba."
- Empezar antes. "Vine recién cuando tenía dos años. Los primeros dos años los hice comprando todo nuevo y no hacía falta."
La infancia son etapas cortas encadenadas. Ninguna prenda tiene que durar toda la infancia — tiene que durar una etapa, y después seguir a la siguiente casa.
¿Tenés ropa que ya no entra?
Traela y la evaluamos en el momento. Lo que entra al circuito vuelve como crédito para el talle que viene.


